PUBLICACIÓN DE "Música en Femenino. Músicas silentes"


Juan Pablo Valero García, profesor del Conservatori Professional de Música de Torrent, ha hecho posible la publicación de este DVD multimedia, dedicado a compilar valiosa información sobre el trabajo de las mujeres en la música. 

A la mirada histórica, se añade el acierto de atender a la creación actual, incluyéndose una selección de obras en audio de compositoras pretéritas y actuales y los artículos:


De momento es una publicación de tirada muy corta. Esperemos que pronto, su contenido sea de libre acceso en la red. Se dará noticia de ello en este blog.

Mientras, facilito en este blog la lectura de mi reflexión personal como compositora sobre el tema, escrita para el proyecto, titulado  "Mujeres compositoras".




Estreno de PERSISTENCIA en España, por el Nuevo Ensemble de Segovia

Martes 31 de enero de 2012, 19.30h
Sala Manuel de Falla de la SGAE
c/ Fernando VI, 4, Madrid

Persistencia
(1989)
para flauta, clarinete y piano
Estreno en España


***
(Ilustración de Julia Vallejo Puszkin)

neSg

Ana Isabel Gómez, flauta
Elena de Santos, piano


CUESTIONES DE GÉNERO (MUSICAL)

BORGES, EL UNIVERSO Y LA SGAE
O EL  NUEVO IDIOMA ANALÍTICO PARA AUTORES SINFÓNICOS.

La imposibilidad de penetrar el esquema divino del universo no puede, sin embargo, disuadirnos de planear esquemas humanos, aunque nos conste que éstos son provisorios, observa J.L. Borges en El idioma analítico de John Wilkins (Otras Inquisiciones, 1952). 

Es comprensible, pues, que la Sociedad General de Autores de España, con indudable buena fe, acometa la clasificación de los géneros musicales con el fin de organizar intelectualmente sus extensos fondos.

El compositor o compositora que termina una obra (a partir de ahora usaremos “compositor” para refernirnos a ambos, atendiendo a su uso en los formularios aludidos), debe proceder a declararla en la SGAE, es su derecho y su obligación si pertenece a dicha sociedad de gestión. Y para ello tiene que afrontar una nueva y compleja tarea, infinitamente más delicada que la creativa: rellenar una ficha e incluir su obra dentro de un “género” (musical) entre los propuestos por la entidad.

 No le será en esta tarea de gran ayuda la erudición musical o histórica, ni el haber cursado estudios superiores que incluyan el minucioso y riguroso análisis de las formas y los estilos musicales; ni siquiera le servirá como herramienta conceptual la distinción entre género, forma o instrumentación.

Lo que sí va a encontrar el desprevenido autor al hacer su declaración on-line es que en el campo obligatorio “género” se le abrirá una pestaña que desplegará un jugoso listado de términos en estricto orden alfabético.

Podría suponerse crucial para la gestión de la SGAE la diferenciación entre el “género”  “Twist” y el “género” “Txistu”; o entre “Techno” y “Habanera”. Entra dentro de lo posible, aunque para el compositor declarante surgen algunas paradojas: ¿Y si alguien compone una Habanera techno? ¿O es metafísicamente imposible? En cualquier caso no es su problema, se dice, no es su caso. Y prosigue pacientemente la búsqueda de una categoría en la que pueda incluir su obra.

Supongamos que nuestro compositor acaba de terminar un magnífico concierto para piano y orquesta, titulado Nísperos en flor. Un poco despistado sobre si “Concierto” es considerado por la SGAE un género o no, busca en “Co” pero solo encuentra “Copla”, “Coros y chirigotas”, “Coral” y “Country”. Y, comprensiblemente, le invade cierta desazón: quizás me he equivocado de sitio o de apartado, al fin y al cabo los "Sinfónicos" –como nos llaman- somos raritos, y anticuados, piensa. Sin embargo le anima ver algunos términos como “Sonata”, “Sinfonía” o “Música religiosa”, entremezclados con “Heavy”, “Rock” o “Fandangos”. También hay que decir que, ya puestos, le extraña que no esté incluido el “Minué”, o el “Passepied”.

Pero nada de conciertos. Y, se pregunta, ¿cómo estará clasificado el Concierto de Aranjuez, esa obra tan famosa y recaudatoria? Ya despistado a estas alturas con los criterios del listado, busca en la “A” “Aranjuez”, por si acaso. Pero nada.

Algo debe estar haciendo mal, se teme, por lo que indaga un poco hasta que encuentra –siempre on-line-, unas instrucciones amablemente redactadas por la SGAE. Sintiéndose un poco culpable por no leer desde el principio dicho manual, una cuestión esencial se clarifica, el hecho de que el listado de la pestaña mezcla dos categorías diferentes, que ahora le son mostradas separadas nítidamente en dos cuadros:



Se trata, entonces de ignorar los “géneros” que no estén en el primer cuadro, y que no son –en principio- de su incumbencia (pasemos por alto el hecho de que las obras sinfónicas también son musicales, o eso creíamos). Habrá que contrastar la pestañita con las dos tablas y ceñirse a las categorías propias del quehacer sinfónico-compositivo.

No obstante, la tabla de sinfónicos no le tranquiliza mucho: la “Música religiosa”  y la “Misa”, por ejemplo, se incluyen junto al “Rock” y el “Jazz” en “obras musicales”, pero no en las “obras sinfónicas”. Nuestro compositor comprende que todo el mundo tiene derecho a hacer sus misas pero él ¿dónde clasificará la suya para la Semana de Música Religiosa conquense? 

Sí se consideran sinfónicas el “Dueto”, el “Trio” o el “Cuarteto”. Por lo tanto, queda claro que no hay que entender algunas obras “sinfónicas” en sentido sinfónico, sino que son lo que nosotros, vaya lío, llamaríamos “Música de cámara”.

Otras dudas surgen: ¿qué pasaría si escribiese un poema sinfónico dodecafónico?¿Dónde lo incluíria, en “Poema sinfónico” o en “Música dodecafónica”? Puedo poner los dos... ¡No! Imposible elegir más de un género, el ordenador solo permite escoger uno. Hay cosas según la SGAE inconjugables, como hacer un Réquiem aleatorio, una Evocación en singular o... una Fuga para Cuarteto.

A estas alturas es normal que el ya malhumorado autor no tenga ganas de poner género alguno. Pero, aunque lo intenta repetidas veces, no puede dejar la casilla en blanco, el programa informático le advierte que no se tramitará su declaración.
Y debería estar agradecido. No sabe lo que ocurriría en semejante caso. Si la casilla quedase en blanco la obra, y bien que lo advierten, será clasificada como CANCIÓN.

Querido compositor no avezado en las taxonomías de la autoría: tranquilo. Hay una solución –y solo una-: sí, entre “Sinfonía” y “Sintonía” se encuentra  la milagrosa palabra salvadora que nos redime y nos identifica; mira bien, cuesta un rato verla, pero ahí está.

No busques más, no le des vueltas, no pienses, no te cabrees. Olvida lo que sabes de Música, de Historia y de Lógica aristotélica; sobrevuela como puedas “Dueto” y “Trio”, “Oratorio” y “Oratorios”, o “Zarzuela (Generales)”. Pon SINFÓNICOS. Era así de sencillo, después de todo. El tonto eras tú.



En el artículo-relato citado al inicio J.L. Borges nos daba noticia de cierta enciclopedia china titulada Emporio celestial de conocimientos benévolos. En sus remotas páginas está escrito que los animales se dividen en varias y ciertamente caprichosas categorias de la “a” a la “n”.

Si alguna vez la SGAE decide extrapolar sus criterios categoriales a la zoología, habrá que añadir  una nueva letra al Emporio celestial: la “ñ”, muy representativa de lo genuinamente español y nunca imaginada entre los conocimientos benévolos chinos.  Manteniendo en lo demás la relación transcrita por Borges, la clasificación final debería quedar así:

a. pertenecientes al Emperador
b. embalsamados
c. amaestrados
d. lechones
e. sirenas
f. fabulosos
g. perros sueltos
h. incluidos en esta clasificación
i. que se agitan como locos
j. innumerables
k. dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello
l. etcétera
m. que acaban de romper el jarrón
n. que de lejos parecen moscas
ñ. clasificados por la SGAE

    "MUJERES" COMPOSITORAS, por Mercedes Zavala

    Hablar de la actividad creativa resulta a veces complicado. El proceso de componer música tiene una parte importante de intuición que se resiste a la explicación racional. Una vez acabada la obra en muchas ocasiones los compositores [1] reflexionamos a posteriori sobre lo escrito para comprender mejor, nosotros mismos, el porqué y el cómo de nuestro trabajo. Lo que los compositores decimos de nuestras obras es valioso, pero lo definitivo, es nuestra música.

    Las compositoras nos vemos incitadas continuamente a reflexionar, explicar y valorar el hecho de ser “mujeres compositoras” [2]. El uso extendido de este pleonasmo hace que el término mujer tienda a llevarse el protagonismo frente al de compositora. Tener sexo femenino -multiplicado por dos- es una circunstancia no profesional, por lo que hablar desde esa condición requiere un discurso más cercano a la vivencia personal que al ámbito musical. Esto rige también para otras maneras de indicar el sexo de la compositora, como “música en femenino”, más ambiguo, y muy marcado por la perspectiva de género. No trataré de esquivar esa mirada, que sabemos imprescindible para que las mujeres avancemos, pero también intentaré que la compositora no quede subsumida del todo en la mujer.

    Desde que he tenido consciencia de querer hacer música he querido también inventarla. Es un rasgo de mi carácter: me coloco naturalmente en el lugar de la creación, no solo en lo musical, me interesa esta faceta por encima de las demás en todos los campos. Cuando –tardíamente- pude acceder a la formación musical compuse desde el primer curso de solfeo, incluso antes, con la odiosa flauta del colegio ya escribí una suite. Y también desde el principio, ahí estaba, generalmente incordiando, el hecho de ser mujer. Estas eran algunas de las causas principales de tal incomodidad:

    - Se enseñaba que no ha habido compositoras, no las hay y no las habrá. Me iba a tocar ser rarita y demostrar que yo era distinta, o, seguramente, estrellarme.

    - Se escuchaban variadas hipótesis con las que profesores, colegas y familares explicaban esta ausencia. Diferían en las causas, pero en general concidían en considerar que me equivocaba eligiendo esa ocupación.

    - Estas personas raramente mostraron interés en escuchar lo que componía, pero sí jaleaban mis dotes musicales y me animaban a ser pianista, cantante o profesora.

    En 1997
    Para dedicarse a cualquier campo artístico, además de pasión por lo que se hace, hay que tener ciertamente un punto de cabezonería. Ser mujer es solo uno de los muchos condicionantes que se llevan a la espalda. De hecho yo tuve circunstancias personales que dificultaron y marcaron mucho más mi carrera musical, pero casi nadie –en el mundo profesional- se ha interesado por ellas. Siempre he sido consciente de la relevancia de mi condición femenina porque es un hecho, quizás no dramático, pero sí permanente. Su incidencia es de por vida. Así, mejor asumirlo cuanto antes, y en la medida de lo posible, trabajar positivamente sobre él.

    Creo que en mi biografía hay hasta ahora tres maneras de asumirlo, que conllevan tres tipos de actuación pragmática musical y una general:

    1. Inventar obras (ser compositora, a pesar de todo)

    2. Desmontar las afirmaciones de la ignorancia y construir para mí misma una narración diferente de lo que ha sido la participación de nuestras congéneres en la música, y reconocerlas como antecesoras. Ello forma parte también de un crecimiento personal.

    3. Compartir con el resto de la sociedad, en la medida de lo posible, lo anterior, y divulgar la obra de esas autoras, compartir la emoción de descubrirlas y saldar, de alguna manera la deuda que tenemos con ellas, mientras preparamos el camino a las que han de venir.

    4. Más allá de lo musical: racionalizar las experiencias para subsistir intelectual y afectivamente. Esencial el estudio, la observación y la reflexión.

    COMPONER:
    María Fernández. Dobao en
    Diario (íntimo) de Sara-Clarabella Max
    Algunas de mis obras se hacen eco de diversas inquietudes sobre el hecho de ser mujer, y de componer y hacer música. El mejor ejemplo seguramente es Diario (íntimo) de Sara-Clarabella Max, para pianista-actriz, de 1995. Pero ya en 1991 Cinco comentarios dadá, para pianista-actor, balilarín de claqué, piano, pañuelo, silla, 55 monedas, atril y 10 papeles de colores, proponía un piano happening con sexo obligato del intérprete. Y ello porque en ambas obras es relevante el papel del género en la construcción del rol escénico de los intérpretes y en la forma que adopta la inventiva compositiva, cuestiones todas íntimamente ligadas, en este caso, al contenido musical.

    Andrew Melvin en 5 Comentarios Dadá
    Más recientemente, en 2006, una de mis obras que es en cierto sentido un homenaje a lo “femenino” (entendido de manera no esencialista, desde luego) es Bestiarium, para voces y percusión, compuesta sobre textos de la poeta cubana Dulce María Loynaz, hilados entre sí escénicamente –y también casi literalmente-. Así mismo podría citar Domestica Conversazione que incorpora algunas características gestuales y musicales inspiradas en el libro de Moderata Fonte Il merito delle donne (siglo XVI) que escribí incitada por Anna Bofill para el Cuarteto Frullato.

    Mª José Sánchez y Elena Montaña en Bestiarium 


    ACTIVISMO:

    Quizás haber sentido cuestionada mi vocación de compositora por ser mujer explique la manera febril en que, cuando descubrí las obras de compositoras históricas, me sumergí en su estudio. Adquirí en pocos años una biblioteca nada desdeñable, así como toda grabación que salía al mercado. Era, simplemente, un gran consuelo leer, tocar y escuchar música tan maravillosa y sabia de tantas antecesoras. Suponía la refutación contundente de todo ese absurdo discurso de la falta de capacidad de abstracción y otras tonterías por el estilo. Del entusiasmo por transmitir a la sociedad todo ese legado da fe una buena parte de mi biografía. Impartiendo conferencias y cursos o embarcándome en la presidencia de la Asociación Mujeres en la música, donde estuve tirando del carro intensamente durante tres años, he de decir que quedé exhausta. Compaginar estas facetas a veces tan contrapuestas y siempre desinteresadas, más el plus de la enseñanza musical, que es mi verdadero medio de ganarme la vida, llega a ser una tensión difícil de mantener para una persona como yo, que gusto de trabajar pausadamente y disfrutando de las cosas que hago, convirtiéndolas siempre en un fin en sí mismas.

    Precisamente vivo a menudo la composición como un reducto, un espacio en el que se puede tener la ilusión de controlar y dirigir la propia existencia hacia donde se elija, más allá del círculo que las circunstancias y los aconteceres de cada día imponen irremisiblemente.

    Mercedes Zavala, Agosto de 2011 para Música en femenino. Músicas silentes.



    NOTAS:

    [1] Uso el plural a la manera tradicional e inclusiva del castellano para ambos géneros gramaticales. Como esto está ahora censurado en algunos ámbitos feministas desde que políticamente se decretaron otros usos, aclaro que yo abogo por el uso generalizado de este plural mientras no haya mejor solución literaria que los “todos-todas” y los textos repletos de “os/as” o arrobas ilegibles. Tengo mi postura al respecto, por la que he sido criticada alguna vez al expresarme, sin que se me diese la opción de contestar con argumentos, pero no es momento ahora de esgrimirlos aquí.

    [2] La expresión “Mujeres compositoras” es la traducción literal de la inglesa “Women composers”. Su uso se ha extendido en castellano, curiosamente, incluso a nivel institucional, a pesar de ser redundante la insistencia en el género, que ya viene marcado por la “a” de compositora.

    Curso sobre compositoras dirigido al profesorado de Conservatorios de Música

    MUJERES COMPOSITORAS: TEXTO Y CONTEXTO

    Dirigido a Catedráticos y Profesores de Música y Artes escénicas

    Organiza: 

    Centro Regional de Innovación y Formación de la Comunidad de Madrid
     "Las acacias".

    PONENTES:
    Miriam Bastos Marzal
    Mercedes Zavala Gironés

    FECHAS: Abril y Mayo
    LUGAR: CIEM Federico Moreno Torroba, MADRID
    CRÉDITOS DE FORMACIÓN: 3


    Más información en:

    Plazo de inscripción: 
    Desde el Martes, 06 Marzo 2012 hasta el Martes, 27 Marzo 2012

    Obras de Mercedes Zavala para estudiantes interpretadas por alumnos del Conservatorio de Getafe

    21 de diciembre de 2011, 19.30 h



    Los alumnos interpretarán varias obras de autores contemporáneos

    Obras de Mercedes Zavala:

    Mirada 
    Alumnos de piano de grado elemental y medio de la
    prof. Laura Sánchez:

    Natalia Honrubia (sustituida por Cristian Laborda Lumbreras)

    Partitura de Mirada en Babelscores


     Poemas sobre Mirada
    creados por los alumnos que interpretan la obra

    Cuestión de matices
    Coro de 4º de grado elemental bajo la dirección del prof. Juan Manuel Conejo


    Haikus para percusión 
    Alumnos del prof. Eugenio Uñón:

    Javier Teijón
    Noemí Cortés
    Jorge Sagugal
    Alejandro González


    También se interpretarán obras de los compositores:


    Jesús Nava
    José Antonio Galindo
    José Susi
    Juan Manuel Conejo
    Eduardo Costa 
    Alejandro Moreno


    PROGRAMA COMPLETO

    Artículo de Mercedes Zavala (Manual para la asignatura MÚSICA Y GÉNERO)


    MUSIC  AND GENDER

    Manual para la asignatura del mismo nombre en el Título propio de la UCM

    Magister en estudios de las mujeres 
    (Antes Master en feminismo y género)



    RESUMEN

    La asignatura Música y género estudia las relaciones entre las mujeres y la música  desde una perspectiva feminista, aunque inevitablemente se subsume en el marco conceptual más amplio de los estudios de género. Una vez expuestos algunos conceptos relativos a lo musical de carácter introductorio, se trabaja desde la perspectiva histórica, crítica y pragmática. Esta mirada múltiple es esencial para comprender la incidencia directa o indirecta de lo musical en aspectos que afectan tanto a las mujeres en su  relación con la propia música como con la sociedad en general. 

    PALABRAS CLAVES: música, feminismo, género, creación, mujeres.

    ABSTRACT

    The subjet Music and Gender works on women and music relations from a feminism perspective but also inside the larger gender estudies. Some introductory concepts about music are important to work from a multiple focus –musical, historical, critical and pragmatig-; all of these perspectives are esential to understand the important rol of music in actual society, and its indirect or direct incidence in aspects that afect women in their relation to music and society in a general sense.

    KEY’S WORD: music, feminism, gender, creation, women.

    Enlace al
    Pendiente de Publicación en:
    GENERO Y MUJER DESDE UNA PERSPECTIVA MULTIDISCIPLINAR
    Editorial Fundamentos

    Cristina Montes estrena Haikus para arpa, de Mercedes Zavala, en el festival de música española de cádiz

    19 de Noviembre de 2011, 12.00 h
    IX Festival de música española de Cádiz
    Museo provincial, Cádiz

    Mercedes Zavala: Díptico para arpa (2 haikus):
    Nieve sobre nieve
    Incesante nieve
    Cristina Montes Mateo

    PROGRAMA
    y
    FOTOS
    Obras deMª L. Ozaita, R. Mª Rodríguez Hernández, 
    Mª J. Arenas, C. Fernández, D. Pérez Custodio, 
    M. Manchado, I. Pérez, M. Zavala, D. Serrano, 
    L. Vega y C. Díez

    MERCEDES ZAVALA, EN ELL XXV FESTIVAL DE MÚSICA CONTEMPORÁNEA DE LA HABANA


    El 4 de noviembre a las 16h 
    Palacio Teatro Lírico Nacional

     Cuatro escenas de Mercedes Zavala sobre poemas de Dulce María Loynaz 
    para soprano, mezzosoprano y percusión.

    Diana Rosa Cárdenas, soprano
    Dunia Pedraza, mezzosoprano
    Manual Vivar, percusión
    Eduardo Eimil, dirección artística
    Eduardo Díaz Rodríguez, dirección musical

    Estreno en Cuba

    4 de noviembre a las 10
    Casa del Alba
    Conferencias de Ada Gentile  y Mercedes Zavala

    Mercedes Zavala impartirá una conferencia sobre literatura y música en su obra

    De vuelta de los CONCIERTOS DE LA HABANA 2011

     La casa de Dulce María Loynaz en Vedado, ahora Centro Cultural
    Conocer mínimamente La Habana en una semana es imposible, mucho más teniendo en cuenta que el objetivo profesional de este viaje era el estreno allí de mi obra Bestiarium, la lectura de una conferencia sobre literatura y música en mi obra y la asistencia a los actos del XXV Festival de Música Contemporánea, organizado por la UNEACPero precisamente el contacto con instituciones y personas concretas es lo que facilita el conocimiento, más allá de la visión lúdica del turista ocasional. Y desde luego, mucho he aprendido de este viaje, al que iba bien asesorada por algunos amigos cubanos para sacarle el máximo partido a mi estancia. Vaya para todos ellos mi agradecimiento. En lo que a mí se refiere, y desde la consciencia de los problemas del día a día de la vida de los cubanos, todo han sido luces: la gente que tan bien me ha acogido, la profesionalidad de organizadores, compositores,  intérpretes y profesores y su calidez, amabilidad y generosidad.

    Sede de la UNEAC

    Las sombras, desgraciadamente, vienen de la parte española.  Me pregunto por qué nadie de la embajada española, a pesar der que personalmente escribí e informé del concierto, ni me contestó ni asistió –allí estaba una representación de la embajada Italiana arropando la visita de Ada Gentile-.  En otro orden de cosas, tampoco nadie de la delegación de la SGAE en La Habana contactó conmigo, a pesar de que me consta que fue avisada de mi visita y de la especial circunstancia que suponía la inclusión de los textos de Dulce  María Loynaz –también socia de la SGAE y Premio Cervantes en 1992-. Es una pena, se perdieron una interpretación, una dirección musical y un trabajo escénico brillante que arrancaron entusiastas aplausos del público.

    Embajada española en La Habana
    No me sorprenden estas ausencias: frecuentemente he visto cómo las instituciones de otros países sacan pecho de la presencia de sus artistas e intelectuales mientras yo me quedo como huérfana, preguntándome por qué si el evento es importante para otras embajadas no lo es para la nuestra.  Lo siento no por mí, sino por el prestigio de mi país y de mi profesión. Porque convendría entender, en estos tiempos convulsos, que no todo es cuestión económica; poner en valor a nuestros artistas no consiste en subvencionar a unos pocos elegidos, sino que también se construye desde lo simbólico y, sobre todo, desde el respeto hacia nosotros mismos.

    Quizás empiece a no parecerme tan absurdo y tan chocante que algunas comunidades autónomas quieran tener su propia representación exterior…. Pero no creo que sea una solución: ¿para qué duplicar los errores? Mejor una institución que funcione mal que dos. Al fin y al cabo, me sobro y me basto para representarme a mí misma, y ya sea por vocación o por destino, así seguirá siendo.


    Con Enid Claramunt